“Mi vida en porno” por Erika Lust

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Mireya de Sagarra / Lust films
Mireya de Sagarra / Lust films

Erika Lust, directora de películas porno, colaboró en la revista Marie Claire España.

La exitosa directora de cine X para mujeres, la sueca afincada en Barcelona Erika Lust, nos cuenta en primera persona cómo concilia la profesión de pornógrafa con la vida familiar y la crianza de sus dos niñas.

Por Erika Lust

Cuando la gente a mi alrededor se entera de mi profesión enseguida empiezan las preguntas y el morbo. Y aunque se trate de gente liberal, casi todos acaban preguntándome lo mismo: ¿cómo lo llevan tus padres y cómo se lo vas a explicar a tus hijas? Lo reconozco, tengo una profesión controvertida: he escrito libros sobre sexo y feminismo, y produzco y dirijo películas porno para mujeres.

La voz femenina estaba marginada del discurso que viene expresando el cine X desde hace algo más de cuatro décadas: uno exclusivamente masculino y casi siempre machista. Hace algunos años, otras jóvenes directoras y yo nos propusimos demostrar que otro cine adulto es posible.

En ese cine porno, que primero soñamos y después hicimos realidad, la mujer es la protagonista y su placer tiene importancia; los roles que representamos no son por una vez los de prostituta, lolita, enfermera, babysitter, ninfómana, y ahí, por fin, los hombres que se retratan no son el estereotipo del machito cachas y follador.

En esa otra clase de cine X, la fotografía y la realización cuentan, el estilismo y las localizaciones tienen sentido; y, lo que es más importante aún, hay historias sobre sentimientos y pasión; el sexo (aunque explícito) es humano y bello, y no ginecológico y atlético. Estamos consiguiendo producir un cine X que es una experiencia estética y ética agradable, frente al porno tradicional que muchas veces es ofensivo, violento y desagradable.

Mamá encontró a Erika Lust
Creo que si fuera hombre no recibiría el constante cuestionamiento moral sobre “qué piensan mis padres y cómo se lo voy a contar a mis hijas”, pero ya sabemos que ser mujer, todavía hoy en día, tiene sus peculiaridades. Creo que hasta yo me estaba juzgando a mí misma, y por eso me resistía a contárselo a mis padres.

Ellos viven en Estocolmo y pensé que en Barcelona me encontraba lejos y a salvo. Pero la red hizo de las suyas y mi madre, que a sus setenta años yo creía incapaz de investigar en Google, encontró a Erika Lust y me obligó a salir del armario. Pero tanto ella como mi padre me sorprendieron con una reacción muy positiva, mostrándome que entendían que existe una diferencia muy importante, casi radical, entre mi trabajo y la pornografía tradicional. Probablemente estarían más cómodos si fuera abogada, al menos les sería más fácil hablar con sus amigos sobre el trabajo de su hija.

Feminismo sex-positive
La mayor de mis hijas tiene cuatro años y la pequeña, uno. Tengo que reconocer que aún no he pensando del todo la manera de abordar el tema, pero siento que llegado el momento no será un problema, y lo creo porque mi trabajo es honesto, innovador y tiene una causa. No sólo por el contenido y el mensaje, sino porque el feminismo sex-positive con el que me siento identificada defiende la idea de que la libertad sexual es un componente esencial de la libertad de la mujer. Y yo pienso que un cine adulto inteligente, respetuoso hacia la mujer, contemporáneo y cuidado, contribuye a la plena liberación sexual femenina.

Lo que les diré a mis hijas
Todos transmitimos a los niños valores sobre sexo y género. También lo hace el cine adulto que verán en algún momento al final de su infancia o en su primera adolescencia. Por eso tenemos que pensar lo que decimos y cómo lo decimos.

Yo quiero que mis hijas aprendan que el sexo es vida y placer, no solo riesgos de enfermedades y embarazos no deseados. Les contaré que soy escritora y directora de cine, y que mis películas hablan de amor, de hombres y mujeres que se quieren, de pasión y sexo. Y claro, para eso tendré que contarles qué es el sexo, pero eso no me toca sólo a mi, sino a todos los padres y madres del mundo. Y si aprendemos a explicar bien lo que es el sexo a nuestros hijos, de manera natural e inteligente, evitaremos que la primera explicación que reciban sea la de Nacho Vidal o Rocco Siffredi.

Quiero que mis hijas sean capaces, cuando sean adolescentes y un novio les muestre una peli porno, de decir lo que les gusta y lo que no, a ser críticas, a reírse si hace falta e, idealmente, a mostrarles a ellos una peli diferente, una que les guste a ellas.

Puedes descargar la versión en PDF de la revista aquí.

Vía Marie Claire.

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