Cuando las relaciones familiares y amorosas se vuelven anómalas

0
"The Lobster"
"The Lobster"

Éste es el tema que el director Yorgos Lanthimos aborda en sus películas

Yorgos Lanthimos es un director griego con una visión muy peculiar de las relaciones humanas. Sus películas Dogtooth (Canino, 2009) y The Lobster (La langosta, 2015) abordan el tema de las relaciones interpersonales desde una perspectiva aparentemente fantástica, pero que resulta reveladora de la condición de la sociedad contemporánea, donde el individuo ha perdido la libertad y su capacidad de decisión está condicionada por el entorno.

El estilo de Lanthimos es sobrio, la cámara que se mantiene casi inmóvil, con lo que crea una sensación de realismo y pone al espectador como un testigo de los hechos que se muestran. Los personajes son interpretados por actores que no muestran emociones intensas, sino que se mantienen con actitudes neutras. De esta forma el público mantiene también una distancia emocional con los hechos presentados, lo que le da la oportunidad de develar lo absurdo e irracional de las situaciones presentadas.

Canino narra la historia de una familia confinada por el padre. Los tres hijos adolescentes (dos mujeres y un hombre) no conocen el mundo fuera de los límites de la casa. Pero no sólo desconocen lo que sucede fuera del hogar, sino que la lengua ha sido trastocada para percibir la realidad de una forma particular. Los objetos y las acciones son nombrados de una forma diferente, por lo que su percepción está totalmente alterada. De esta forma son sometidos por los padres y aceptan su condición, a la espera de perder el colmillo, que será la señal de madurez que les permita abandonar la casa paterna.

La langosta presenta una sociedad distópica en la que las personas solas deben asistir a un hotel para conseguir pareja en un lapso de cuarenta y cinco días. Si al cumplirse el plazo no logran encontrar a alguien con quien compartan alguna característica (el ser cojo, sangrar frecuentemente de la nariz o incluso ser totalmente insensible), son convertidos en un animal y dejados en el bosque. Aunque El Hotel parece un resort de lujo, el ingreso y las reglas son más parecidas a una cárcel que a un lugar de descanso. La vigilancia y los castigos por no cumplir con las normas son extremos. Y aunque en el bosque se refugian los solitarios que no están de acuerdo con lo que se plantea, sus normas son igual de rígidas.

La naturalidad con la que se muestran las relaciones aberrantes remite al peso que tiene la ideología en la sociedad: la forma en que actualmente está naturalizado el que los hijos vivan con los padres sin límite de edad o el que el matrimonio, ritualizado por las convenciones, sea la única forma de relación aceptada. Lanthimos presenta sus películas como un espejo, aunque sus historias parezcan exageradas y fantasiosas, son un reflejo fiel de las limitaciones sociales que han sido aceptadas como forma de vida, sin ningún cuestionamiento.

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *